viernes, 30 de septiembre de 2016

"Fronteras costarricenses prostitutas de la región"

Posterior al teatro dramático nacional, presentado por el gobierno de Costa Rica ante la llegada de más de 1500 cubanos ilegales a nuestra patria, se nos presentó una segunda oleada masiva de inmigrantes africanos.
Hemos de recordar las falacias vociferadas por parte del inepto de Luis Guillermo Solís, ante la invasión de los isleños en la frontera sur del país.
En reiteradas ocasiones hizo mención de que se cerrarían fronteras y se les impediría el ingreso a dichos elementos, lo cual sabemos que terminó siendo una vulgar mentira, como todas las realizadas durante su campaña política y demostradas bajo su catastrófica gubernatura.
Se terminó desviando fondos del presupuesto nacional para la atención de dichos cubanos, recursos que salen de nuestros bolsillos, de todos los ciudadanos costarricenses que trabajamos honradamente y que bien podían ser utilizados en beneficio del nacional.
¿Cuanta hambre, miseria, desempleo, falta de vivienda digna y abandono de estudiantes de las aulas, existe en nuestro país, debido a la falta de recursos económicos?
Pues que muchísimos son los casos y para nadie es un secreto, y encima de ello tenemos un gobierno traidor que prioriza el beneficio de los afuera, desplazando y marginando al nacional.
No se trata de un tema de derechos humanos o de moralismo, sino que es un tema de raciocinio, pues que primero se pone en orden en casa y después si puedes ayudar al vecino le ayudas, ¡pero antes no!
Ahora sufrimos una segunda oleada migratoria de más de 2000 africanos, los mismos que adoptaron el ejemplo de los cubanos y tomaron como un chiste la intención gubernativa de retenerles en la frontera.
Pues que es claro, que han pasado como "Pedro por su casa" y ahora se encuentran estancados en la frontera norte del país, debido a que el Ejército de Nicaragua se ha plantado y les ha impedido avanzar.
Exactamente la misma historia que con los cubanos, ahora no habría que tener más de dosdedos de frente, para darnos cuenta de que el gobierno de Costa Rica(por que no es el mío y no representa a ningún costarricense), tendrá que asumir responsabilidades con dicho grupo de migrantes.
Sea cual sea el método a proceder, es obvio que el gobierno tendrá que emplear nuestros recursos(recaudados con los altos impuestos que pagamos) y nuevamente será el costarricense honrado y trabajador, "quién pague los platos rotos", el mismo que es discriminado y marginado en su propia tierra. Y todo gracias a un gobierno mediocre e inoperante que nos dirige rumbo al declive económico.


                       ¡En Costa Rica primero los de casa!



No hay comentarios:

Publicar un comentario